Colombia,Shakira,presidentes y fotografía ausente

Volumen 54, . Comentarios

Hace como seis meses, recibí un email de parte de algo denominado "Cumbre Empresarial de las Américas". Adjunto al correo venía una carta de Juan Manuel Santos, presidente de la República de Colombia. Para ser sincero, mi primera reacción fue, "Ahh por supuesto, al presidente de Colombia le sobró un poco de tiempo entre todos los problemas por resolver y decidió enviarme una carta."

Recibo unos 200 emails diarios, incluyendo algunos de "spam" que logran superar nuestro filtro y entrar a mi "inbox". Este correo no parecía completamente spam, por lo menos al 100 por ciento, así que lo conservé. Varias semanas después, recibí una carta original del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) con una invitación impresa. Todo se veía legítimo, y como una semana después, recibí una llamada de la embajada de Colombia. La página web del evento contenía un video en el cual el Presidente Santos estaba invitando a 250 empresarios de las américas para participar en la Cumbre Empresarial que se llevaría a cabo junto con la Cumbre Presidencial de las Américas en Cartegena, Colombia, del 12 al 14 de abril. Al final resulté ser uno de los dos afortunados ticos que fuimos invitados.

Y ¿ por qué es tan importante Colombia? Bueno, en febrero ganamos dos concursos para operar tiendas de regalos en la nueva terminal del Aeropuerto El Dorado en Bogotá, Colombia. Este edificio será la terminal aeroportuaria más grande de América Latina, por lo menos hasta ahora. Su inauguración está programada para el próximo mes de agosto. He estado viajando a Bogotá, y un equipo nuestro ha visitado ya muchas regiones de Colombia en busca de artesanías, café y chocolate. Un equipo de seis personas hizo una gira de una semana por el país como parte de un "viaje de exploración". Esta es nuestra manera de conocer y descubrir lo que un nuevo "país Britt" puede ofrecer a nuestros visitantes. Por medio de la gira, recopilamos datos para luego desarrollar productos, souvenirs, T-shirts y más.

Me he reunido en tres ocasiones — en San José, Bogotá y Cartagena — con el Ministro Colombiano de Comercio, Industria y Turismo. He logrado conocer a empresarios claves de este bello país. Durante la semana que se dio a conocer la noticia de nuestros concursos en el aeropuerto, noticias acerca de Britt aparecieron tres veces en El Tiempo, un importante periódico de Colombia. Hemos recibido centenares de emails tanto de proveedores como de otras personas que desean ofrecernos sus servicios. Y sí, ya hemos probado algunos de los mejores cafés provenientes de las regiones más representativas de Colombia. En una futura columna trataré de describírselos, pues formarán parte de nuestra colección de cafés colombianos Britt.

Bueno, allí estaba. Ademá de los 250 empresarios de las Américas, el gobierno había seleccionado a unos 100 empresarios colombianos claves para asistir a la Cumbre Empresarial de las Américas. Vimos exposiciones de algunos CEO's de compañías globales tales como Marriott y Pepsico, las cuales tienen una presencia fuerte en la región. Otros expositores incluían representantes de algunas ONGs, tales como "Un Techo Para Mi País", un ente sin fines de lucro con presencia en 20 países latinoamericanos que tan sólo el año pasado reclutó a 125,000 voluntarios que ayudaron a construir casas para los pobres.  Hasta Shakira, la ultra-famosa compositora, cantante e ícono pop nos dio una charla. Desde hace 20 años Shakira ha estado trabajando en pro de los niños en edad pre-escolar, construyendo centros de atención para ellos en muchos países. Ella habló ante un auditorio lleno de algunos de los empresarios más influyentes de América Latina e hizo una llamada por una acción más decisiva. Ella abogó por los mismos conceptos filantro-capitalistas que practican Bill Gates y Warren Buffet, los cuales se han comprometido cada uno a aportar la mitad de su riqueza a organizaciones sin fines de lucro. Shakira respaldó su exposición con el concepto de Valor Compartido propuesto por Michael Porter, de Harvard. Logró impresionar a su público de manera profunda. No me había dado cuenta de que la mayoría de los presidentes llegaría a hablarnos. Disfruté mucho la exposición del Presidente de México Felipe Calderón. Fue espontáneo y chistoso, entregó una exposición cándida y pro-comercio digna de un economista de alto nivel. Por medio de datos, gráficas y términos sorprendentemente sencillos, él demostró que nuestros países requieren de más comercio, no menos. Subrayó que el gobierno no es el que crea riqueza y que tenemos que mejorar la competitividad de las compañías que operan en toda la región.   También escuchamos a la Secretaria de Estado Hillary Clinton, quien entregó una exposición perspicaz acerca de la conectividad en América Latina. Dijo que los EEUU tratarán de ayudarnos a conectar nuestras ciudades y mejorar las condiciones para las comunidades marginadas. También estuvo nuestra propia Presidenta Laura Chinchilla, quien impresionó al auditorio, según me comentaron empresarios de distintos países, con una exposición que trataba simplemente de lo que Costa Rica ha hecho. Aparentemente, nuestra receta de vivir sin ejército, con un enfoque en la educación, en el servicio universal de salud, y en la preocupación por el ambiente, es verdaderamente poderosa y necesaria hoy en día. Por la noche fuimos al histórico Castillo de San Felipe, el castillo colonial más importante dentro de la ciudad amurallada. Y sí, cenamos con más de 20 presidentes (unas 1,000 personas en total), incluyendo al Presidente Barak Obama, y disfrutamos la alegre música tradicional vallenato. Todos, empresarios y personajes políticos, se veían relajados. La conferencia estaba organizada a la perfección. Los colombianos son los mejores anfitriones del mundo. Ellos hicieron que yo me sintiera verdaderamente en casa. El segundo día todo era diferente en el Hilton, sitio de la conferencia. Esta vez las revisiones de seguridad eran ejecutadas por estadounidenses, y se pudo percibir que el nivel de la seguridad se había elevado al cielo. Como participante, uno se sentía escaneado, videograbado, controlado. La sala de 500 asientos estaba llena. Gente con prisa, vestida de traje oscuro, invadió al grupo de empresarios que, en su mayor parte, llevaba camisas guayaberas, pues el código de vestir era casual.   Allí estábamos, pues. En la sesión participó la Presidenta Dilma Rousseff de Brasil, la sexta economía más grande del mundo y la primera de Latinoamérica. Al centro estaba el Presidente Santos de Colombia, y a su izquierda se sentó el Presidente Obama. Primeramente, la Presidenta Rousseff expuso en un portugués claro, pausado, fuerte y fácil de entender.

Ella criticó a "algunos" países desarrollados por haber creado un "tsunami monetario" al imprimir dinero sin sustento económico. Eso, dijo, está afectando la competitividad de Brasil y otras economías emergentes al hacer que sus monedas se apreciaran contra el dólar, encareciendo sus exportaciones. El Presidente Obama lucía serio y un poco incómodo, tal vez debido a que la Presidenta Rousseff tenía razón. Su razonamiento era totalmente correcto, y me quedé sorprendido de su competente manejo de los conceptos económicos y empresariales.   El Presidente Santos comenzó con un chiste para romper el hielo, que tuvo efectos secundarios. él dijo, en broma, que estaba en medio de dos "titanes". Primero miró a su derecha a la Sra. Rousseff y luego a su izquierda, mirando a los ojos al Presidente Obama, quien no sonrió. Santos habló del asunto de legalizar las drogas, que era uno de los temas de la conferencia presidencial, y a lo que Estados Unidos se opone fuertemente. El Presidente Santos abogó por analizar el asunto, pues las acciones de los últimos 40 años han dejado un saldo de muchos muertos y un creciente comercio de drogas. Se mostró bastante diplomático hacia los EEUU, explicando que tal vez la legalización no sea la respuesta, pero que sí es necesario un análisis serio de la situación actual y el daño que la demanda por drogas, principalmente en los EEUU, está causando a toda Latinoamérica.  Para mí, el efecto secundario de la intervención del Presidente Santos, fue que de alguna manera en el auditorio y durante la conferencia, la importancia de los EEUU se vio al mismo nivel que la de Brasil. Y creo que al Sr. Obama no le agradó aquella sensación de igualdad.   Luego le tocó al Presidente Obama exponer. Tengo que decirles que él tiene una gran personalidad, pero creo que se sentía un poco incómodo. Yo anticipaba con agrado el uso del buen humor con el que suele condimentar sus declaraciones. Pero sólo en una ocasión recurrió al humor. él dijo que estaba harto de asistir a conferencias en todas partes del mundo, especialmente en América Latina, donde la gente le echa la culpa a los EEUU por todo lo malo que sucede en esos lugares. él puso una cara de indignado, pero de una manera amistosa, casi graciosa. La gente se rió, pero allí se acabaron los chistes. Básicamente él respondió sin proponer. Simplemente dijo, "somos conscientes de nuestras responsabilidades". Dio un "no" definitivo a la legalización de drogas pero no ofreció mucho más. Tal vez mis expectativas estaban demasiado elevadas. Eso, o los EEUU no tienen un enfoque coherente y decisivo hacia América Latina. Yo opino que Colombia fue el gran ganador de la conferencia. El país lució positivo, competente, progresivo y con gran habilidad de ejecución. Este es un país de gente muy cálida, una gran cultura, la mejor música, buena comida ¡y un café suave y aromático! Me contaron que el evento les costó $20 millones de dólares. Cartagena nos presentó su mejor cara. El hecho de que no existiera ningún problema de seguridad será una ayuda para el turismo.   El día de mi salida para Brasil, tenía un poco de tiempo para relajarme. Estaba hospedándome en un hotel en la costa, así que salí a correr por la playa. En el camino, observé un grupo de gente jugando fútbol. Para alguien como yo, que creció jugando bola (no había mucho más que hacer después de clases), jugar fútbol en la playa es de lo mejor que le puede pasar a uno en la vida. Dejé de correr y me puse a observar el partido.   Seis jóvenes de 10 a 20 años de edad y sin camisas jugaban contra un grupo de chicos mayores con camisas. Tuve la suerte de que me invitaran a jugar y, como no llevaba camisa, me uní al equipo de los más morenos y atléticos. Nadie me preguntó nada. Intercambiamos un par de palabras, me quité los zapatos de correr y nos comunicamos en el idioma universal del fútbol. Sin camisa, sin zapatos, jugando fútbol en la playa ¡Qué alegría! No metí ningún gol, pero sí ganamos. No andaba mi iPad, así que no pude tomar ninguna fotografía, pero, créanme, si pudiera repetir un solo momento de ese viaje a Colombia, sería ese. La calidez y la hospitalidad de los colombianos son increíbles. Con ellos, este país saldrá adelante sin lugar a dudas.

¿Preguntas, comentarios?

Envíelos a pablo@cafebritt.com

 

 

Preguntas? Comentarios?

Comentario

Desea unirse a la conversación?

Deja tu comentario abajo Respetamos su información privada.











Comparta en


En esta edición



Acerca de Pablo Vargas

Pablo Vargas - CEO Grupo Britt.


Tambien de este autor